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Mantenimiento básico de cerraduras
Cómo alargar la vida útil de tus chapas
Una chapa que rechina o se atora se compone con 2 minutos de trabajo. Te decimos qué usar y qué NO usar.
Lo primero que NO hay que hacer: meterle aceite WD-40 o aceite de cocina a una cerradura. Atrapa polvo y a la larga la deja peor. El producto correcto es grafito en polvo o un lubricante específico para cerraduras.
Para una cerradura que cuesta meter la llave: aplica una pequeña cantidad de grafito en polvo en el ojo de la cerradura, mete y saca la llave varias veces. No necesita más.
Para una chapa que se atora al girar: probablemente es la pestaña (latch) la que está pegada. Aplica el lubricante en la pestaña directamente, mueve la manija varias veces. Si sigue atorada, hay que abrir la chapa.
Cada 6 meses revisa los tornillos visibles del marco de la puerta — el uso constante los va aflojando y eso descuadra la chapa. Apretarlos con un destornillador es gratis y previene el 80% de los problemas.